Mamá de hijos pequeños
Ser mamá es una bendición a cualquier edad. Pero al ser madre después de los 40, tienes la gran ventaja de una excelente combinación de madurez y energía que te ayudan a disfrutar de la función de la maternidad probablemente más que a cualquier otra edad.
Los hijos son una de las principales fuentes de felicidad para toda mujer, pero también cambian nuestras vidas completamente al tenerlos.
Los niños pequeños están llenos de energía y necesidades que requieren la atención plena de una madre. No nacen con un manual de instrucciones, por lo que esa sabiduría que tenemos como mujeres de cuarenta y tantos nos es muy útil en la relación con nuestros pequeños. ¡Especialmente cuando eres una mamá que trabaja!
No olvides nunca que el tiempo pasa muy rápido, y antes de lo que te des cuenta, tus hijos serán adolescentes siguiendo su propio camino, y entonces te comenzarás a preguntar si hiciste lo suficiente por ellos y CON ELLOS.
Concéntrate no solo en las responsabilidades de darles una buena educación y crianza, sino también juega con ellos y date tiempo para divertirse juntos.
No tengas miedo de llevártelos de vacaciones solamente porque son pequeños. No dudes nunca en darles la oportunidad de aprender un nuevo idioma ó un instrumento cuando te lo soliciten. Los niños son como esponjas, aprenden más rápido que cualquier adulto, y lo que se aprende con alegría y entusiasmo a su tierna edad, puede convertirse en una tarea laboriosa para ellos en el futuro.
Tendrás que tomar muchas decisiones difíciles mientras que están creciendo, pero la única decisión que siempre será fácil es la de disfrutarlos mucho.






1rebeca
escrito el 12 Junio 2010 a las 1:49
Soy madre de 42 años con una bebè de 11 meses,al principio tube mucho temor pero ahora ,luego de transcurrida la etapa de embarazo y del nacimiento de la bebè ,me siento llena de energìa,con muchas ganas de disfrutar cada momento con la pequeña .Esta es una etapa muy diferente a las anteriores experiencias donde fui medre muy joven.
Ahora comprendo que existe un momento para cada cosa y a mi me tocò ser madre por tercera vez en una edad madura.