Elogio de un comentarista a las mujeres de nuestra edad

Feliz después de los 40Andy Rooney es un comentarista político Americano con un gran sentido del humor, el cual se hizo famoso a partir de su trabajo en el programa 60 minutos de la CBS.

Este es un pensamiento que se la ha atribuido a Andy. Lo he leído varias veces en inglés y creo que merece un espacio en este sitio dedicado a las mujeres de más de cuarenta. Espero que les guste:

“Conforme he ido creciendo, he comenzado a valorar a las mujeres mayores de 40 más que a todas las demás. Y he aquí algunas razones del por qué:

Una mujer de 40 nunca te despertará a la mitad de la noche para preguntarte ¿en qué estas pensando? No le importa lo que piensas. Una mujer mayor se conoce lo suficientemente bien para estar segura de sí misma, de lo que es y de lo que quiere y de quien lo quiere. Son pocas las mujeres que pasan de los 50 a las cuales les importa lo que pienses de ellas.

Una mujer mayor y soltera por lo general ha tenido su buen número de “relaciones significativas” y “compromisos serios”. La última cosa que necesita en su vida es otro tonto, quejumbroso ó dependiente amante.

Las mujeres mayores son dignas. Rara vez comienzan una pelea a gritos en la ópera o en un restaurante caro. Claro que si lo mereces no dudará en darte un tiro si estan seguras de que pueden salirse con la suya. sigue leyendo

La madre trabajadora

Madre trabajadoraSi tienes más de 40, eres mamá y trabajas, lo más probable es que tu carrera sea el medio para lograr tus aspiraciones profesionales y de ganar dinero para vivir una vida cómoda.

Lamentablemente, es posible que en algunas ocasiones te sientas abrumada por tantas responsabilidades y actividades, convirtiendo en un reto el que te marques objetivos profesionales que vayan más allá de llevar a casa un sueldo.

Y para hacer las cosas más complicadas, las madres trabajadoras de cualquier edad, en la mayoría de las ocasiones, se encuentran con obstáculos a vencer que a los hombres probablemente ni siquiera tienen les pasa por la mente.

Las madres que trabajan tienen dos empleos

Estos dos puestos laborales son: ser madre y ser empleada. No es fácil mantener a tu vida familiar sin interferir en el trabajo. Es posible dejar el trabajo en la oficina, pero ¿cómo se puede dejar a la familia en casa?

Piensa en las veces que has salido de la oficina un par de horas temprano para llevar a tu hijo al pediatra ó para llegar a tiempo a una reunión con su maestra. ¿Te has sentido alguna vez culpable de tener que irte a casa a tiempo, incluso cuando nos has completado algún proyecto, para evitar que tu pequeña princesa no sea (una vez más) la última en la guardería? sigue leyendo

Ponerse a dieta después de los 40

A dieta despúes de los cuarentaBajar de peso no siempre es tarea fácil, y como escribí en un artículo anterior, puede ser especialmente difícil después de los cuarenta debido a los cambios hormonales que suceden en nuestro cuerpo a esta edad. Pero, ¡por supuesto que SI es posible con una buena dosis de fortaleza y motivación!

Estos son algunos consejos sencillos que a mí me han dado muy buen resultado cuando empiezo a sentir que los kilos se me acumulan. Estoy segura de que pueden ayudarte a mejorar tus posibilidades de éxito si decides en algun momento que quieres bajar de peso: sigue leyendo los consejos

¡Feliz Día de las Madres!

Felicidades a todas las mamás en su díaMis mejores deseos en este Día de la Madres a todas las lectoras de ¡40ymas.com! que celebran hoy.

Que disfruten mucho su día en compañía de sus hijos, su mamá y seres queridos.

Y para celebrar, comparto con ustedes un hermoso poema de Fernando Botero Betancur.

MADRE

Madre, desde la lejanía de tu gloria
me llegan con frecuencia bendiciones,
e infantiles fragmentos de oraciones
que suavizan la piel de la memoria.

Tu espíritu es un ave migratoria
que abandona las plácidas regiones,
para cubrir de aladas protecciones
al hijo, que tropieza con su historia.

Así, como hace tiempos, de pequeño
con mis lamentos perturbé tu sueño
y lo sacrificaste todo por mi suerte;

igual que cuando al mundo me trajiste:
¡bésame tiernamente si estoy triste
y arrúllame en la hora de la muerte!