De las más de 17,000 seguidoras de esta página en Facebook, me atrevo a adivinar, sin temor a equivocarme, que la mayoría tenemos hijos adolescentes ó universitarios.
Si es así, la pregunta obligada es: ¿estás conectada con ellos en Facebook? Si tu respuesta es sí ¿quién agregó a quién? ¿Tú lo agregaste a él o fue a la inversa?
¿Has discutido alguna vez tu relación “virtual” con tus hijos? Si ellos son como la mayoría de los adolescentes, probablemente la conversación sobre el tema no se ha dado y es posible que te hayas preguntado en más de una ocasión si el formar parte de su vida social en internet es apropiado ó no.
En realidad la respuesta depende de tí y de la relación que tienes tus hijos.
Como escribí en un artículo anterior, las redes sociales como Facebook, MySpace y las salas de chat como MSN forman una parte importante de la vida social del adolescente. El introducirte en ese espacio virtual sin su pleno consentimiento equivale a sentarte sin avisar con él/ella y sus amigos cuando están platicando en una cafetería o a alzar la bocina del teléfono y escuchar cuando está en plena conversación.
Aunque hoy en día Facebook ofrece muchas opciones para proteger la privacidad de los usuarios y nos permite decidir que compartir con los demás (sí, tus hijos pueden estar conectados contigo y aún así tienen la posibilidad de bloquearte el acceso a su muro y fotos), estos son cinco consejos que te pueden ser útiles para tener una relación virtual sana con tus hijos:
1. No envíes solicitudes a tus hijos adolescentes o universitarios para hacerte amiga de ellos en Facebook. Coméntales que estás en Facebook y deja que sean ellos los que decidan si se quieren conectar contigo o no.
2. Si decides agregar a tu hijo como amigo en Facebook y éste ignora tu invitación ¡no te ofendas! Tus hijos tienen derecho a decidir quien forma parte o no de su lista de amigos. Recuerda que Facebook comenzó como un espacio para jóvenes y muchos todavía sienten que los adultos hemos “invadido su espacio”.
3. Si ya estas conectada con ellos, evita marcar todo lo que escriben con “me gusta” y procura no escribir mensajes en su muro y “darles toques”. Si quieres decirle algo a tu hijo: díselo en persona, llámale por teléfono o envíale un email.
4. No subas fotos de tus hijos de cuando eran pequeños sin su permiso. Lo que a ti y tus amigas les puede parecer muy tierno ¡a ellos les puede parecer aterrador!
5. No envíes solicitudes de amistad a los amigos y amigas de tus hijos. Deja que sean ellos los que decidan si se quieren conectar contigo (muy probablemente no).



