¿Y ahora cómo le hago?

Cuando pasamos de los cuarenta, creo que algo que la mayoría de las mujeres hemos experimentado alguna vez es ese sentimiento incomodo de pasar de un momento a otro del “¿y ahora qué hago?” al “¿y ahora cómo le hago?”

Ya sabes: De no tener trabajo a tener de repente una pila de proyectos por cumplir.  De sentir que todo está bajo control en casa a que súbitamente se te acumulan las tareas del hogar.  De no tener nada que hacer el fin de semana a que repentinamente te salgan cuatro eventos sociales el mismo día.

Mientras que es una verdadera bendición el tener trabajo, ocupaciones y vida social, la verdad es que el sentimiento de que eres TÚ y solo tú la que tiene la responsabilidad de cumplir con TODO puede llegar a ser agobiante.

Pero recuerda que NO ESTAS SOLA.   Tienes el amor y el apoyo de tus seres queridos que, aunque no hagan ellos físicamente nada en particular, están ahí para ayudarte a lidiar con cada situación.  Finalmente son ellos  los que han estado  junto a ti en todo momento para llegar a donde estas ahora.  A SER quien eres hoy.

Tu pareja no va a hacer tu trabajo por ti, pero está ahí para comprender que estas ocupada y que está bien si necesitas pasar más horas en tu oficina que lo normal.  Tus hijos no van a preparar la comida pero te pueden apoyar con otras labores del hogar.  Tus parientes y amigos no van a asistir en tu lugar a todos los eventos sociales a los que has sido invitada, pero comprenderán de corazón cuando les expliques el porqué no puedes atender el bautizo de su hijo o su fiesta de aniversario.

Como mujeres estamos acostumbradas a apoyar a los demás y a olvidarnos que tenemos una “tribu” de gente que nos ama y que podemos contar con ellos SIEMPRE.  No importa si están cerca o lejos.  Lo importante es que ESTAN y que son parte de lo que nosotras mismas somos.

Nos MERECEMOS ese apoyo incondicional y tenemos el DERECHO a pedirlo.

Por eso la próxima vez que sientas que una situación se “te atora”, recuerda que es TU decisión como deseas lidiar con cada experiencia que vives y que al mismo tiempo cuentas con gente que te ama para apoyarte en esa decisión.

Y si sientes que alguien no te apoya es porque muy probablemente, y a fin de cuentas, no lo necesitas.

Otra canción dedicada a nosotras

Creo que todas, o casi todas, conocemos bien la canción de Ricardo Arjona “Señora de las cuatro décadas”, esa canción que habla de que el tiempo no sabe marchitar nuestro toque sensual y la fuerza volcánica de nuestro mirar…

Lo que pocas saben es que existe otra bella canción interpretada por un gran cantante que también es dedicada a nosotras, mujeres de más de 40.  Se llama precisamente “Mujer de 40” (Mulher de 40) y es interpretada por el famoso cantante y compositor brasileño Roberto Carlos.

Probablemente la mayoría de nosotras no la conocemos porque la canta en portugués, pero es tan bella que decidí crear un video que incluye una traducción de la letra en español.

Es un verdadero poema a lo que somos y lo que representamos.  Una oda a nuestra belleza exterior y sobretodo interior.  ¡Una forma hermosa de recordarnos lo maravillosas y atractivas que somos a esta edad!

Gracias a Roberto Carlos por este bello regalo y espero que disfruten escuchando la canción tanto como yo.

Visita 40ymasTV para ver éste y todos los videos de 40ymas.com

No me malentiendas…

No hay nada más desgastante y triste que vivir la experiencia de un malentendido, especialmente cuando éste sucede con una persona querida.

A ninguna nos gusta discutir con alguien que amamos, y menos cuando al final de la discusión nos damos cuenta de que en realidad nunca existió problema alguno, sino que circunstancias externas son las que nos hicieron apreciar una situación determinada de una manera diferente.

Es que nunca me avisaste que llegarías tarde y me quedé esperándote” le reclamamos a nuestra pareja, para más tarde darnos cuenta de que nos envió un mensaje de texto (que nunca vimos) diciéndonos que estaba atorado en el tráfico.  “Te envié tres emails y nunca me contestaste mamá” nos dice nuestra hija que está estudiando lejos con lagrimas de frustración en los ojos, mientras que los mensajes han sido guardados sin nosotras saberlo en la charola de SPAM de nuestro proveedor de email.

Creo que a todas nos ha pasado algo similar en alguna ocasión y nos puede volver a suceder en cualquier momento.  La buena noticia es que los malentendidos se pueden evitar, o por lo menos los puedes hacer menos desgastantes si sigues estos tres sencillos consejos:

Recuerda la ley del espejo

Esto es lo mismo que decir “ponte en el lugar de la otra persona”.   Imagínate que estas sentada frente a la otra persona como si fueran la imagen en el espejo la una de la otra.  Ahora imagínate que alguien dice: “Volteen a su derecha”.  ¿Qué sucede?  ¡Exacto! Tu derecha es la izquierda de la otra persona.  Ni tu ni ella están “mal”, simplemente están viviendo la misma experiencia desde otro punto de vista.  Si reconoces esto te será más fácil lidiar con cualquier malentendido.

La tecnología es una bendición hasta que no lo es

¡Yo amo la tecnología! La amo porque me ayuda a mantenerme conectada con mi gente querida a pesar de la distancia.  La amo porque gracias a ella puedo conectarme con las más de 45mil mujeres que siguen este blog.  Pero la tecnología NO es infalible.  Los emails a veces se pierden en lo que yo llamo el “limbo tecnológico”, los mensajes de texto en ocasiones tardan hasta 24 horas en pasar de un usuario al otro, las líneas telefónicas pueden no conectar cuando queremos, etc.  Si estas basando la comunicación con tus seres queridos en el uso de tecnología, recuerda que esta puede llegar a fallar.  Simplemente no permitas que TUS relaciones fallen debido a eso.

Tú decides como vivir cada experiencia

Recuerda que la felicidad es una decisión y no una experiencia.  Tú tienes el poder de elegir SER feliz en una relación con o sin malentendidos.  Tu experiencia de felicidad en esa relación será el resultado de tu elección.  Elige en todo momento SER feliz y deja que los malentendidos sean simplemente eso y que NO te dicten como vivir TU vida.

Eres lo que dices

¿Sabes el poder que tienen tus palabras sobre tu identidad? ¿Sabías que lo que dices sobre ti misma es básicamente el filtro a través del cual experimentas la vida?

¡Así es! Si tu opinión sobre ti misma y tus experiencias es negativa, entonces cada situación con la que te enfrentas será por resultado negativa.

Escúchate a ti misma y las palabras que usas para describir lo que haces y lo que ERES.  ¿Usas palabras que te empoderan o que te desempoderan? Si te das cuenta que tu lenguaje está lleno de palabras negativas intenta cambiarlas por positivas y sentirás inmediatamente la diferencia en tu forma de apreciar lo que te rodea.

Cambiar tu forma de hablar puede cambiar tu vida.  Por ejemplo:

  • “Estoy deprimida” puede convertirse en un “estoy algo decaída.”
  • “Estoy sola” en “estoy abierta a encontrar el amor de mi vida.”
  •  “Estoy cansada” en “estoy recargando fuerzas.”
  •  “Estoy ocupadísima” en “estoy descubriendo mis capacidades.”
  • “Soy buena” en “soy una mujer maravillosa.”

Cambiar nuestra forma de comunicarnos sobre nosotras mismas es un proceso que puede llevar tiempo ya que implica romper con un hábito que generalmente llevamos muy arraigado.

Es un ejercicio que para empezar hace falta hacerlo conscientemente, pero que poco a poco se va convirtiendo en una nuestra manera natural de expresarnos y de empoderarnos a nosotras mismas.

¡Te invito de corazón a intentarlo… haz de tus palabras una herramienta de empoderamiento y descubre el poder que TÚ tienes para crear esta bella aventura llamada vida!