Todo tiene una razón de SER

Quizá sea una de las frases más trilladas de la historia, pero también es una de las más ciertas y con un significado más profundo del que generalmente le damos: “Todo pasa por algo”.

¿Te ha sucedido que alguien llega a tu vida y sabes de inmediato que esa persona debe estar precisamente ahí en ese momento? Ya sea para servir algún propósito específico, para darte una lección o para ayudarte determinar quién ERES o quién deseas llegar a SER.

Generalmente no sabemos de antemano quién es esa persona, pero cuando miras su alma a través de sus ojos te das cuenta de que el hecho de estar con ella, o el, afectará tu vida de una manera profunda.

¿Y cuántas veces has vivido experiencias que en su momento parecieron terribles, dolorosas, desgastadoras e injustas; pero cuando tuviste la oportunidad de reflexionar, te diste cuenta de que si no hubieras tenido la vivencia de superar esos obstáculos, nunca habrías alcanzado tu verdadero potencial como mujer?

¡Todo sucede por una razón!

Nada sucede por casualidad, y menos por buena o mala suerte. Las enfermedades, las decepciones, y todo eso que vemos como “problemas”, son realmente las experiencias que le dan sentido a nuestras vidas.

Los éxitos y las caídas son el material con el cual creamos la vida que deseamos.

De las malas experiencias es de donde tenemos mucho que aprender: Si sientes que alguien te hiere, te traiciona, te decepciona o te rompe el corazón, trabaja en agradecerle y perdónalo o perdonarla, porque es precisamente esa persona la que te esta ayudando a aprender acerca de la confianza y la importancia de ser cautelosa cuando abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalo de vuelta y sin condiciones…no sólo porque te quiere, sino también porque te está enseñando a amar y a abrir tu corazón a las bellezas de la vida.

¡Haz que cada momento cuente! Aprende a apreciar cada instante y a vivirlo al máximo como si no fuera a regresar nunca, porque nunca regresará.

Escucha tu corazón… el tiene todas las respuestas y sabe que todo, absolutamente todo, llega a tu vida en el momento justo y por una razón.

Lo mejor está aún por llegar

Lo mejor está aún por llegar a mi vida” es lo que la modelo Cindy Joseph, de 60 años de edad, ha descubierto con el paso de los años.

Cindy, aunque suene imposible, comenzó a trabajar como modelo a los 49, una edad en la que la mayoría de las modelos llevan ya mucho tiempo alejadas de las pasarelas. Fue en 1999, el mismo año en que decidió dejar de poner tinte a su blanca cabellera, cuando la invitaron a posar para un anuncio de Dolce and Gabbana.

Esta bella y notable mujer confiesa que su autoestima ha incrementado con la edad, y que actualmente vive su mejor momento.

¿Cuál es su secreto de belleza? Según ella misma: “Vivir la vida de acuerdo a lo que me causa felicidad”.  Ella agrega que desde que adoptó esta filosofía su vida ha sido más  plena y abundante.

Cindy modela para marcas de renombre internacional como son Oil of Olay, Garnier, Target y Elizabeth Arden; y ha salido en la portada de varias revistas, incluyendo Glamour, Oprah, Mademoiselle y Marie Claire.

Quizá no todas las mujeres tenemos el físico de Cindy o el interés por convertirnos en modelos a los 49 años de edad, pero creo que estarán de acuerdo conmigo que esta es una historia motivadora que nos recuerda que TODO ES POSIBLE y que la edad no es un impedimento para SER quienes deseamos ser en esta vida.

Las dejo con un video para que conozcan un poco más a Cindy Joseph… una mujer para quien la edad no es un obstaculo: