Rechaza el rechazo

A todas las mujeres de más de 40 nos ha pasado algo igual o parecido a esto alguna vez: no nos dan el trabajo que solicitamos porque no tenemos los “requisitos necesarios”; o a nuestro jefe no le gusta una de nuestras ideas porque no es igual a la suya; o un hombre nos rechaza de su vida porque no somos la “mujer de sus sueños”…

¿Qué haces tú en estos casos? ¿Dejas que el rechazo te afecte o no?

Cuando dejamos que el rechazo nos afecte lo que estamos haciendo es darle demasiada importancia a la opinión de los demás sobre lo que nosotras mismas SOMOS.

En lugar de afligirte por ser “rechazada” mejor intenta lo siguiente:

  1. Recuerda que ERES ÚNICA y no hay nadie como tú.  Nunca serás la copia de otra persona aunque otros así lo deseen e insistan en que lo seas.
  2. Reconoce tu propio valor.  Si tienes un diamante costoso y alguien insiste que es falso seguramente defenderás a capa y espada su valor. Tú eres valiosa y lo sabes, no dejes que te hagan sentir como un “diamante falso”.
  3. No pierdas la confianza en ti misma.  Tú sabes bien que tus conocimientos son tuyos y son indestructibles, así que no pierdas la fe en tus posibilidades.  Cuando conoces tu poder interno entonces tú eres la que ejerce una influencia en los demás y no al revés.  Conviértete en la luz de la oscuridad de los otros.
  4. Respétate a ti misma.  Si le das demasiada importancia a la opinión de los demás, entonces estas minimizando tu propio poder, ya que si realmente crees en lo valiosa que tú eres y en tu verdad no necesitas que alguien más te lo tenga que confirmar.
  5. Recuerda que el ser rechazado es una de las consecuencias de tomar riesgos en la vida.  Y como dicen por ahí “el que no arriesga no gana”.

¿Sabes cuantos hombres y mujeres con ideas maravillosas fueron rechazados alguna vez, pero que gracias a que creyeron en su verdad han pasado a la historia por sus valiosas contribuciones a las artes, la política, el deporte y las ciencias?

Te invito a ver la respuesta en el video que comparto a continuación y nunca olvides que la única persona que tiene el verdadero poder para decidir cuáles son tus posibilidades en esta vida y que riesgos debes tomar para vivirla a plenitud ERES TU MISMA.